En las Ramblas, bajo el sol de mediodía,
un genio sin lámpara, sin sabiduría,
tomó un móvil ajeno, creyó ser audaz,
“¡A ver qué secretos esconde, rapaz!”
Mas pronto, en su foro favorito y banal,
escribió dudando, en tono casi cordial:
“Oigan, ¿alguien sabe, sin broma y sin pena,
cómo abrir un iPhone sin la contraseña?”
Las risas llovieron, fue trending total,
el ladrón más torpe del mundo digital.
“Devuélvelo, alma cándida”, le dijo el gentío,
“que el dueño te busca, bajando el río.”
Así que, colega, si lees esta historia,
recuerda que robar no da ni gloria.
Vuelve a Las Ramblas, al sitio fatal,
entrega el móvil… y salva tu moral.