Camaradas, de vez en cuando me daba por subir temas que, lejos de mi faceta troll, hablaban de mi realidad. Hoy no vengo a hablar de mi realidad, pues como bien dice El Quijote, el tiempo da dulces salidas, y a mi el tiempo me ha dado salidas dulces respecto a una gran cantidad de asuntos que, por desgracia, siguen atormentando y con cada vez más frecuencia a las personas de mi generación.
Hoy vengo a hablaros de la realidad que vivimos en el mundo, y el que quiera creer, que crea, y el que no, que no crea. Como dijo otro amigo, Jesús de Nazaret: "Los que tengan oídos para oír, que oigan".
No os dejéis engañar: no os dejéis engañar por las redes sociales, por la política, por los problemas que hay en el mundo, por las plandemias, y por cualquier otra cosa. No os dejéis engañar, porque veo a mucho al que han engañado, al que han insuflado odio: Odio a las mujeres, a los hombres, al inmigrante, sea este bueno o malo, a sus vecinos, a sus padres, a sus abuelos, o a sus nietos. No os dejéis engañar por el modelo de negocio del capitalismo tardío, que consiste en enfermar a la gente, en maltratarles psicologicamente, en humillarles, en enfrentarles, en mentirles y tergiversarles, y en engancharles a una de las peores drogas que ha inventado la humanidad: el movil.
No voy a entrar en discusiones vacuas sobre la utilidad de X o Y, al que quiera discutir, que pille ortigas y se las frote en el culo.
No os dejéis engañar por los traidores, que desde el palco de la política insuflan el odio a los españoles, y les dicen, con toda la desfachatez del mundo: "Español, odia a ese español por pensar diferente". Los políticos son actores, todos ellos supeditados a la ambición, el poder, la corrupción, o la masoneria.
Como dijo Tejero aquel famoso día;
"¡No os dejéis engañar!"
Hoy vengo a hablaros de la realidad que vivimos en el mundo, y el que quiera creer, que crea, y el que no, que no crea. Como dijo otro amigo, Jesús de Nazaret: "Los que tengan oídos para oír, que oigan".
No os dejéis engañar: no os dejéis engañar por las redes sociales, por la política, por los problemas que hay en el mundo, por las plandemias, y por cualquier otra cosa. No os dejéis engañar, porque veo a mucho al que han engañado, al que han insuflado odio: Odio a las mujeres, a los hombres, al inmigrante, sea este bueno o malo, a sus vecinos, a sus padres, a sus abuelos, o a sus nietos. No os dejéis engañar por el modelo de negocio del capitalismo tardío, que consiste en enfermar a la gente, en maltratarles psicologicamente, en humillarles, en enfrentarles, en mentirles y tergiversarles, y en engancharles a una de las peores drogas que ha inventado la humanidad: el movil.
No voy a entrar en discusiones vacuas sobre la utilidad de X o Y, al que quiera discutir, que pille ortigas y se las frote en el culo.
No os dejéis engañar por los traidores, que desde el palco de la política insuflan el odio a los españoles, y les dicen, con toda la desfachatez del mundo: "Español, odia a ese español por pensar diferente". Los políticos son actores, todos ellos supeditados a la ambición, el poder, la corrupción, o la masoneria.
Como dijo Tejero aquel famoso día;
"¡No os dejéis engañar!"