Hola gente. Mis posts suelen ser raros, así que aviso desde ya.
Este va para los que están intentando crear hábitos para aprender y no consiguen mantener constancia. Da igual si es hacking, programación o cualquier otro sector: aquí nadie aprende de la noche a la mañana, esto va de echarle horas y no rendirse.
Yo, personalmente, sin hábitos soy un puto desecho social. Y creo que a casi todos nos ha pasado: estancarnos, no avanzar, rayarnos pensando si lo que estudiamos o trabajamos es lo nuestro… o si estamos perdiendo el tiempo.
Últimamente a mí me han ayudado dos cosas básicas: deporte y leer. Ya sé lo que estarás pensando: “¿y a mí qué cojones me importa?”. A eso voy.
Estoy leyendo un libro de autoayuda (sí, lo sé) y hay una idea que me pareció tan simple como potente, y quería compartirla aquí.
Para los que buscáis motivación en estudios, trabajo o deporte: haced el favor de no meteros todo el día en TikTok de los cojones y no hagáis caso a los putos gurús de autoayuda tipo Llados y compañía. Eso no construye nada.
La idea es esta frase: “Nulla dies sine linea” (ningún día sin una línea).
Viene de Apeles, un pintor que, pasara lo que pasara, pintaba todos los días aunque fuese una sola línea. Da igual si el día era bueno o malo.
Ahora aplícalo a lo tuyo:
Da igual la cantidad. Lo importante es no romper la cadena.
Después de unos 21 días (más o menos lo que tarda el cerebro humano en crear un hábito), ya no te cuesta tanto sentarte en la silla esa que huele a mierda. Te sientas casi en automático. Y poco a poco pasas de escribir una línea a escribir programas enteros. Así, sin épica ni mierdas motivacionales.
Constancia > motivación.
Todos los putos días, aunque sea poco.
Este va para los que están intentando crear hábitos para aprender y no consiguen mantener constancia. Da igual si es hacking, programación o cualquier otro sector: aquí nadie aprende de la noche a la mañana, esto va de echarle horas y no rendirse.
Yo, personalmente, sin hábitos soy un puto desecho social. Y creo que a casi todos nos ha pasado: estancarnos, no avanzar, rayarnos pensando si lo que estudiamos o trabajamos es lo nuestro… o si estamos perdiendo el tiempo.
Últimamente a mí me han ayudado dos cosas básicas: deporte y leer. Ya sé lo que estarás pensando: “¿y a mí qué cojones me importa?”. A eso voy.
Estoy leyendo un libro de autoayuda (sí, lo sé) y hay una idea que me pareció tan simple como potente, y quería compartirla aquí.
Para los que buscáis motivación en estudios, trabajo o deporte: haced el favor de no meteros todo el día en TikTok de los cojones y no hagáis caso a los putos gurús de autoayuda tipo Llados y compañía. Eso no construye nada.
La idea es esta frase: “Nulla dies sine linea” (ningún día sin una línea).
Viene de Apeles, un pintor que, pasara lo que pasara, pintaba todos los días aunque fuese una sola línea. Da igual si el día era bueno o malo.
Ahora aplícalo a lo tuyo:
- ¿Programación? Escribe aunque sea una puta línea de código.
- ¿Hacking? Aprende un concepto, prueba un comando, haz tonterías con el BurpSuite, HackTheBox...
- ¿Estudiar? Una página. Un ejercicio. Lo mínimo.
Da igual la cantidad. Lo importante es no romper la cadena.
Después de unos 21 días (más o menos lo que tarda el cerebro humano en crear un hábito), ya no te cuesta tanto sentarte en la silla esa que huele a mierda. Te sientas casi en automático. Y poco a poco pasas de escribir una línea a escribir programas enteros. Así, sin épica ni mierdas motivacionales.
Constancia > motivación.
Todos los putos días, aunque sea poco.